Massage Express · Servicio de Masajes en Silla · Servicios profesionales a empresas, instituciones y personas · Reflexología · Sillas para masajes · Camillas para masajes · Productos para masajes
Massage Express · masajes express · masajes relajacion · camillas para masajes · centro masajes · masajes a domicilio · masajes corporales · masajes espalda · masajes profesionales
 

Estrés y Calidad de Vida Laboral Sergio Canals L. / Ceril / Diciembre del 2000

Sergio Canals Lambarri Médico Cirujano P.U.C. Psiquiatría Infanto Juvenil U. De Chile. Diplomado en Filosofía U. Padre Hurtado. / Ceril

Artículo extraido de: http://ceril.cl/P20_Estres.htm

 

"Existieron tiempos históricos en que la inmediata ganancia económica no era el valor más alto en la vida humana. Entonces la humanidad reconocía que hay misterios que nunca podría entender, ante los cuales sólo cabía permanecer en humilde admiración... hacía aquello que por su mera existencia silenciosa parece prohibir a la humanidad tratar el mundo como una fuente sin término de ganancia a corto y que llama a la solidaridad a todos los que habitan bajo su misteriosa bóveda..." Vaclav Havel, Presidente de la República Checa en la Asamblea anual de FMI y Banco Mundial.

La definición de estrés habla de un "comportamiento heredado y adaptativo que implica una activación neuroendocrina y emocional frente a un estímulo percibido como amenazante y excesivo en relación a los recursos que la persona percibe o piensa que tiene para enfrentarlo y mantener su integridad y bienestar".

No es necesario que la amenaza sea sobre la persona, sino también puede referirse a la familia, red de personas afectivamente importantes, una comunidad o lo que se determine como importante de forma vital.

Es un comportamiento heredado y adaptativo ya que es parte de los mecanismos generales de adaptación con base biológica presente en todos los seres humanos desde que la persona nace, comprometiendo respuestas cerebrales del sistema límbico-emocional, como son el hipotálamo y la amígdala a cargo de la coordinación y memoria emocional y consciente, el lóbulo frontal que regula las respuestas emocionales y coordina la planificación de acciones, la hipófisis que regula el funcionamiento del sistema endocrinológico principalmente de la tiroides y sus secreciones adrenalina y glucocorticoides, el sistema nervioso autónomo que regula las funciones básicas como son la presión, respiración y frecuencia cardiaca, todo lo anterior conectando con los ciclos vitales básicas como son el sueño, el apetito, la sexualidad, y por último el sistema inmunitario.

Todo este sistema cuando se activa se autocorrige a través de mecanismos de feed-back localizados espacialmente en el hipotálamo que va modulando la respuesta frente a la perturbación. En la medida que se prolonga el funcionamiento durante el tiempo y/o aparece la sensación de amenaza vital de bienestar cada vez más poderosa, llega un momento en que los sistemas reguladores se desacoplan y, por ejemplo, las glándulas suprarrenales siguen secretando corticoides y adrenalina sin control, destruyendo los propios centros homeostáticos como las neuronas de la propia hipófisis.

Respecto al mundo emocional, siempre va acompañado de ansiedad, angustia y miedo, pudiendo aparecer sentimientos depresivos en la medida que la situación de estrés se mantenga.

Desde el punto de vista clínico psiquiátrico estricto, hoy se reconoce el Estrés Post-traumático (frente a una situación vital grave como la muerte de un pariente), Estrés Agudo y el trastorno de Adaptación con ansiedad y/o depresión, todos cuadros mentales que pueden llevar a un Cuadro Depresivo.

Hay que recordar que el centro del problema está en que exista un daño o una perturbación que sea considerada amenazante, como las catástrofes naturales, las grandes pérdidas (cónyuge, hijo, ruptura matrimonial, cesantía, jubilación...) pero también hoy cobran especial importancia los estresores intermedios o mínimos que son situaciones de origen sociocultural que aparecen en la medida en que un país, una sociedad o una cultura se desarrolla y está sujeta a cambios y transformaciones importantes y que terminan por formar parte de la vida cotidiana. Su reiteración puede traducirse en un estrés crónico en la medida que la persona siente que no puede enfrentarlo y se apremia y agobia frente a los posibles daños que estos podrían llegar a producirle.

Cada persona puede valorar de manera distinta los estímulos o perturbaciones, considerando algunos un desafío que lo estimula a ser mejor y desarrollarse, lo que a otros les parece una terrible amenaza, jugando un papel importante en la valoración la autoestima, la tolerancia a las frustraciones, la seguridad, el optimismo, la creatividad y la sensación de seguridad no sólo interna sino externa a través de redes de apoyo efectivas, sociales y económicas, entre otras.

A veces basta la suma de pequeños estresores mínimos que se relaciona de manera sinérgica prolongadamente para que se active el sistema descrito anteriormente, preparando a la persona para enfrenar y luchas o simplemente adaptarse a huir, terminando por aparecer toda la sintomatología que acompaña los cuadros descritos anteriormente: hipervigilancia, insomnio, alteración del apetito, alteración de la sexualidad, ansiedad, angustia, dificultad para respirar, alteración del tránsito intestinal, labilidad emocional, cansancio, apatía, irritabilidad, alteración de la memoria, desconcentración, incapacidad para tomar decisiones, sentimientos depresivos y una caída brusca de la resistencia inmunológica frente a enfermedades infecciosas y/o cáncer.

Llevado todo esto al ámbito laboral y su relación con la calidad de vida, no cabe duda que la presencia de un estrés no motivante (reconociendo que es necesario tener un nivel de tensión mínima para que una persona desarrolle al máximo sus capacidades) es capaz de afectar drásticamente el hacer personal y de la comunidad laboral, perturbando el desarrollo personal, familiar y laboral.

Las condiciones de la calidad de vida laboral-familiar, la presencia de un buen clima laboral, un nivel de salud mental organizacional satisfactorio, una buena presencia de programas de prevención de riesgos, la mínima existencia de accidentes y enfermedades profesionales, permiten minimizar la existencia de estrés patológico y el consumo de drogas ilegales y excesivo de alcohol junto a la automedicación, elementos profundamente interrelacionados.

Hoy se habla de nuevas causas de estrés laboral emergentes, como serían una inseguridad laboral creciente, lo que implica un riesgo permanente y cortoplacismo exagerado (fin de la carrera funcionaría y posible cambio de trabajo de 5 a 10 veces en la vida laboral) que, por un lado, choca con los proyectos de vida familiares a largo plazo, y por otro, genera una dificultad para construir lealtades y compromisos (apego débil), socialización, solidaridad y especialmente las confianzas.

Habría que agregar la necesidad de cambio permanente, una sumisión extrema al poder electrónico (la pantalla del computador supliendo al contacto de persona a persona) y la dificultad para darse un tiempo de quietud frente a la velocidad de los sucesos técnicos, económicos y culturales de hoy.

Mención especial tiene hoy la fragmentación entre el mundo personal, familiar y laboral y la desaparición del mundo espiritual y cultural en el campo del trabajo, lo que trae aparejado una creciente pérdida de sentido y significado de la actividad laboral.

Finalmente, independiente de todas las estrategias destinadas a la autorrelajación, entretención, deporte y descanso, habría que hacer hincapié en los siguientes factores para prevenir el estrés: fomento de la autonomía responsable, crear condiciones para dotar de sentido y significado las decisiones cotidianas, estrategias para aumentar el conocimiento de sí mismo, habituación y aprendizaje frente a las dificultades, manejo del tiempo y del tiempo libre, fomento de la comunicación adecuado y personalizada, estrategias para mejorar la autoestima y manejar la frustración, condiciones para romper la monotonía y la rutina fomentando la creatividad, fomento del sentido de pertenencia a una comunidad laboral, condiciones e incentivos económicos dignos y manejo de la incertidumbre y del riesgo.

Pero si hubiera que elegir los elementos centrales que debieran estar incorporados directamente en la gestión global de la empresa y el hacer laboral cotidiano, habría que considerar la necesidad de construir una comunidad de valores que permitiera el desarrollo personal, familiar y laboral de todos los que trabajan en la empresa u organización a través de una personalización y humanización constante que permita descubrir y dotar de sentido y significado la vida personal, familiar y laboral en un todo armónico, recordando la importancia de la vida cultural y trascendente, especialmente en el mundo de hoy.

 

Massage Express Ltda. 2003. Todos los derechos reservados.